
Introducción
Desde la capital mexicana, en el marco del congreso anual del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (Ceapi), se ha delineado un escenario de profunda transformación geopolítica y económica. Este evento, que congregó a destacadas figuras empresariales de ambos lados del Atlántico, incluyendo al magnate Carlos Slim, ha puesto de manifiesto la emergencia de Iberoamérica como un eje crucial en la reconfiguración del orden mundial. La región, conformada por los países herederos de los antiguos imperios español y portugués, se presenta no solo como un vasto mercado, sino como la principal reserva global de recursos esenciales, capaz de ofrecer al mundo una alternativa estratégica a la dependencia de Estados Unidos y China. Este artículo profundiza en las implicaciones de esta coyuntura, analizando el potencial inexplorado de Iberoamérica y la posición crítica de España ante lo que se califica como una oportunidad histórica que Madrid podría desaprovechar.
Análisis Profundo
El informe presentado por Ceapi a sus socios, bajo el título «el pulmón, el granero y la mina del mundo», subraya la inigualable riqueza natural de Iberoamérica. La región ostenta un tercio de las reservas de agua dulce del planeta, consolidándose como un actor fundamental en la gestión de este recurso vital. A ello se suman 935.5 millones de hectáreas de bosques y selvas, lo que representa el 57% del bosque primario mundial, y el 16% de las tierras agrícolas globales, capacidades que la posicionan como un proveedor alimentario y ecológico indispensable. En el ámbito energético y minero, los datos son igualmente elocuentes: posee el 20% de las reservas probadas de petróleo, el 60% de las reservas mundiales de litio, y es líder global en la producción y reservas de cobre, así como un productor principal de plata y mineral de hierro. Además, alberga las terceras reservas mundiales de tierras raras, minerales críticos para la tecnología moderna.
Esta abundancia de recursos se complementa con un panorama político en evolución. La región Iberoamericana está experimentando un viraje hacia políticas más favorables a la empresa y la inversión. El presidente del banco brasileño BTG Pactual, André Esteves, ha señalado que la mayoría de los gobiernos de la región son ahora «business friendly», un cambio notable en el continente. Incluso figuras de la izquierda política, como la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el brasileño Lula da Silva, están moderando iniciativas que podrían disuadir la inversión exterior. Este pragmatismo político, enfocado en el crecimiento económico, cimenta la base para un desarrollo sostenido y atrae capital foráneo, marcando una distinción con situaciones donde la parálisis política o las disputas ideológicas obstruyen el avance, subrayando la necesidad de marcos estables para el crecimiento.
En este contexto, la posición de España es compleja. Si bien es la cuarta economía del euro y mantiene un vínculo histórico y cultural innegable con Iberoamérica, su capacidad para capitalizar esta oportunidad parece en entredicho. La elite empresarial iberoamericana, que considera a España como una referencia y al Rey Felipe VI como una personalidad diferencial, observa con atención las dinámicas entre Madrid y los gobiernos de la región. El propio Carlos Slim, con 86 años y un imperio valorado en 125.000 millones de euros, recuerda sus charlas con el expresidente Zapatero, señalando discrepancias pasadas sobre política económica, un indicio de la importancia que estos líderes otorgan a la coherencia y estabilidad de las relaciones transatlánticas.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ejemplifica esta dualidad. Por un lado, ha criticado al Rey Felipe VI por los abusos de los antepasados españoles contra los pueblos indígenas; por otro, ha celebrado públicamente el continuo crecimiento de la inversión española en México, que se consolida como el segundo inversor extranjero después de Estados Unidos. Este enfoque, que combina una retórica nacionalista con una política económica pragmática, ha llevado a Slim a felicitarla por la creación de un consejo de empresarios notables para impulsar la colaboración público-privada, una señal clara de la voluntad de su gobierno de atraer y retener capital.
La perspectiva empresarial ante estas complejidades es inequívoca. Grandes empresarios mexicanos consideran los ataques políticos a España como «una locura». Luis Amodio, presidente de OHLA, desestima estas fricciones, afirmando que «estas cosas se las dejamos a los políticos» y reiterando la preferencia de grandes capitales iberoamericanos por España como plataforma de entrada a la Unión Europea. La prioridad de la esfera económica es la estabilidad, la seguridad jurídica y el fomento de la inversión, elementos que trascienden las disputas históricas o coyunturales y que exigen una visión estratégica más amplia por parte de las administraciones.
La presidenta de Ceapi, Nuria Vilanova, aboga por el surgimiento de las «multiberoamericanas»: multinacionales que operen en los distintos países de la región, incluyendo España, para aprovechar la sinergia de un gigantesco mercado y sus recursos. Este modelo, que fomenta la integración y el flujo de capital y conocimiento entre los países hispanohablantes y lusófonos, representa una vía de desarrollo robusta y mutuamente beneficiosa. La visión de estas empresas transregionales es clave para consolidar una Iberoamérica fuerte y autónoma, capaz de competir en la economía global.
No obstante, a pesar de este panorama prometedor, se acumulan los síntomas de que España no está capitalizando plenamente esta coyuntura. Mientras la región se abre y se reconfigura para un rol global de primer orden, la atención del gobierno español parece dispersa o insuficientemente enfocada en las oportunidades estratégicas que ofrece este vasto territorio. La inercia o la falta de una estrategia diplomática y económica ambiciosa podrían llevar a España a desaprovechar un momento crucial, relegando su influencia en un espacio natural para su proyección internacional y cediendo terreno a otras potencias que sí están dispuestas a invertir recursos y voluntad política. La magnitud de esta oportunidad exige una visión estratégica comparable a la que Teledeporte Play ha demostrado en su reinvención para captar nuevas audiencias y adaptarse a la era digital, trascendiendo viejos modelos.
Conclusión
La confluencia de factores en Iberoamérica —su riqueza en recursos naturales, su cambio de orientación política hacia modelos proempresa y la voluntad de sus líderes económicos de buscar nuevas alianzas estratégicas— configura una oportunidad sin precedentes en la economía global. La región se perfila como un contrapeso esencial en un mundo multipolar, ofreciendo una alternativa viable a la dependencia de las potencias dominantes actuales. Para España, esta situación representa tanto un privilegio histórico como un imperativo estratégico. Con profundos lazos culturales, económicos y políticos, España posee una posición inmejorable para actuar como puente y catalizador entre Iberoamérica y el resto de Europa, e incluso para fomentar la creación de esas «multiberoamericanas» que la Ceapi visualiza como motor de desarrollo.
Sin embargo, la falta de una estrategia gubernamental clara y proactiva, junto con las distracciones de la política interna o las tensiones diplomáticas, amenaza con diluir esta ventaja competitiva. La inacción o la respuesta insuficiente en Madrid podría resultar en la pérdida de influencia y la marginación en una región que está redefiniendo su papel global. El momento exige una diplomacia económica robusta, una visión de largo plazo que priorice los intereses económicos y estratégicos compartidos, y un compromiso inequívoco con el desarrollo de la Iberoesfera. La alternativa es ver cómo otros actores, menos vinculados históricamente pero más astutos tácticamente, capitalizan una oportunidad que, por derecho y tradición, debería ser española. El reloj avanza, y la ventana para actuar en este escenario transformador no permanecerá abierta indefinidamente.
https://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2026/05/31/6a19603ae85ece13518b45a7.html



