
El momento en el que Rodri levantó la Copa del Mundo con la que España se hacía con su segundo título mundial simboliza también la mayor campaña de publicidad económica -y gratuita- que puede tener un país: millones de personas fascinadas por un triunfo deportivo que esconde una inyección de actividad de hasta 8.000 millones de euros al menos durante los dos próximos trimestres. La notoriedad, la atracción y la atención que ha acaparado España desde que el pasado domingo ganase el Mundial de fútbol en Nueva York son los tres intangibles -un concepto etéreo pero muy valorado en la economía- que puede provocar un efecto tractor, siempre que se gestione de forma correcta.
El impacto económico
El triunfo de la selección nacional sobre la de la Argentina es el mismo que otros países han logrado a lo largo de las últimas 17 ediciones del Mundial, desde el año 1962. Y esa experiencia sirve para definir un patrón casi al milímetro sobre sus consecuencias económicas. «Durante décadas, el ‘efecto campeón’ fue más una intuición de barra de bar que una hipótesis contrastada», explica Alejandro San Nicolás, profesor del Máster Universitario en Dirección y Gestión Financiera de la Universidad Internacional de Valencia (VIU). «Se suele pecar de optimismo, pero el caso del país ganador lo deja claro», indica este experto, que recoge un estudio de la Universidad de Aberdeen en el que apunta que el crecimiento interanual de la riqueza nacional (el PIB) es de al menos un 0,48% durante medio año.
Ajustando esa cifra al PIB español -actualmente en casi 1,7 billones de euros-, «el empuje teórico rondaría los 8.000 millones de euros», apunta San Nicolás. Aunque matiza a renglón seguido: «Descontando su carácter coyuntural, el impacto neto podría quedarse en 4.000 millones». Precisamente entre esa cifra y los 6.000 millones de euros es donde ubica el impacto un estudio de Marco Mello, del Oxford Bulletin of Economics and Statictis. Lo trae a colación José Enrique Fernández del Campo Carreño, profesor de EAE Business School. «Esa cuantía refleja la diferencia entre lo que podría producir la economía tras la victoria y lo que habría producido sin ella», apunta. «No son 6.000 millones que se incorporen de una vez a las cuentas públicas ni una cantidad que España reciba directamente por ganar», apostilla este profesor.
El sector exterior y el interés de otros países
El gran factor que sustenta estos cálculos es el sector exterior y el interés de otros países y empresas foráneas por invertir en España. «Es verdad que una empresa no abre una fábrica aquí porque hayamos ganado el Mundial», destaca Fernández del Campo. «Pero el título sí facilita que se hable de España» y puede generar contactos en todo el mundo. La realidad es que la percepción exterior de una nación es un activo que cotiza: reduce fricciones comerciales, abarata la atracción de talento, predispone al inversor… «Un Mundial es, en este sentido, el mejor ‘spot’ jamás emitido», apunta Alejandro San Nicolás.
Algunos datos clave sobre el impacto económico del título son:
- El crecimiento interanual de la riqueza nacional (el PIB) es de al menos un 0,48% durante medio año.
- El empuje teórico del PIB español podría rondar los 8.000 millones de euros.
- El impacto neto podría quedarse en 4.000 millones.
- El gasto de los ciudadanos asociado al propio campeonato se estima en 986 millones de euros.
Es importante destacar que un título deportivo no garantiza en sí mismo el triunfo, pero sí consigue que se hable de España, se pone al país en el foco y aumenta el interés de inversores, fondos, empresas y otros gobiernos. Como se puede ver en el análisis de la educación en Cataluña, la percepción y el interés en un país pueden tener un impacto significativo en su economía.
El consumo interno y la inversión
La otra pata en la que descansa ese impacto económico es en el propio consumo interno de hogares y empresas. El gasto de los ciudadanos asociado al propio campeonato se estima en 986 millones de euros: televisores, camisetas, etc. Esto puede generar un efecto multiplicador en la economía, ya que el gasto de los ciudadanos puede estimular la producción y el empleo en diferentes sectores.
Además, la victoria en el Mundial puede atraer a más inversores y empresas a España, lo que puede generar empleo y crecimiento económico. Como se puede ver en el análisis del mercado de fichajes del Celta, la inversión y el interés en un equipo o un país pueden tener un impacto significativo en su economía.
En resumen, el título de campeón del mundo puede tener un impacto económico significativo en España, tanto a través del sector exterior como del consumo interno. Es importante destacar que la gestión correcta de este impacto es fundamental para maximizar sus beneficios. Como se puede ver en el análisis de la campaña de la renta en Arévalo, la gestión y el apoyo a las empresas y los ciudadanos pueden ser fundamentales para el crecimiento económico. Además, la situación de los incendios en Madrid, Toledo y Ávila y la amenaza del calor extremo en la Península Ibérica pueden tener un impacto en la economía y la sociedad.



